La Dra. Gilabert combina la pasión por la cirugía reconstructiva y estética. Se caracteriza por su profesionalidad, la accesibilidad para resolver dudas y aplacar los miedos y la cercanía en la relación con sus pacientes creando un ambiente de confianza con los mismos. Estos son pilares básicos sobre los que fundamentar una relación médico-paciente de mutua confianza. Destaca por su trato personalizado estudiando cada caso en particular con el fin de entender las demandas y necesidades de cada uno de ellos, adaptando el tratamiento y orientándolos para lograr el resultado deseado por ambos, médico y paciente.

Busca la satisfacción del paciente, pero éste no solo se basa en un buen resultado estético, por eso brinda una atención personalizada las 24 horas del día, desde la primera consulta, recuperación postoperatorio y hasta la finalización del tratamiento.

Bajo su punto de vista, un resultado estético ideal persigue la armonía corporal como meta fundamental, siempre con seguridad y minimizando los riesgos. Ningún tratamiento estético justifica poner en grave riesgo la salud de una persona.